viernes, 6 de julio de 2012

Cómo alcanzar los sueños de Dios

Hay sueños que provienen del corazón de Dios y hay sueños nuestros. Los sueños nuestros pueden ser alcanzados a través de nuestra capacidad humana, a través de nuestros recursos e influencia. Los sueños de Dios son alcanzados a través del poder de Dios.
La palabra de Dios a Zorobabel fue: “No es con ejercito, ni con fuerza, sino con mi espíritu...”. La tarea que zorobabel tenía que llevar a cabo era titánica y Dios le advierte que si él descansaba en su habilidad para alcanzarla, el propósito no se lograría.
“No es con fuerza”, dice el Señor. Esta declaración de la fuerza hace referencia a un arco cuando está siendo estirado.
El arco es un arma de guerra, un instrumento hecho de material que tiene su límite cuando se estira. Además de las limitaciones en el arco, hay limitaciones en la fuerza de la persona que estira el arco.La fuerza humana o “instrumentos” humanos nunca serán suficientes para alcanzar los sueños de Dios.
Cuando comparamos nuestra fuerza con la fuerza de Dios, no hay comparación, cuando comparamos nuestros “arcos” con el “arco de Bronce”, el arco de Dios, nuestros instrumentos son débiles, y con muchas limitaciones.Dios también le dice a Zorobabel,
“No es con ejercito”. Un ejército es un grupo de hombres, un grupo de soldados a la disposición de un capitán. La palabra ejército también puede ser interpretada como recursos, influencia, dones o habilidad.Nada de esto es suficiente le dice Dios a Zorobabel, necesitas el poder de Dios.
Es obvio que el Señor utilizará nuestras habilidades y recursos pero nunca serán suficientes, nos quedamos cortos cuando solo dependemos de ellos.
Si en este momento tu haces un inventario de tus recursos, habilidades e influencia y decides que puedes lograr el sueño que hay en tu corazón, ese es un sueño tuyo, esto de ninguna manera quiere decir que el sueño sea malo, hay sueños buenos que pueden ser logrados con solo nuestra habilidad y recursos.
Los sueños de Dios, en cambio, parecen imposibles de alcanzar cuando los comparamos con nuestra habilidad. Cuando logramos los sueños que Dios puso en nuestro corazón, nos damos cuenta que El es el digno de la gloria y el reconocimiento, nosotros solo somos instrumentos en sus manos.
Un día me encontraba leyendo en la sala de mi casa y llego mi hijo Adrián. El era pequeño aún y llevaba en sus manos un arco y una flecha, posicionó la flecha, estiro el arco y apunto hacia donde yo estaba.
En ese momento pensé que me sacaría un ojo pero realmente la flecha ni siquiera llego a donde yo estaba.Después de eso le pedí el arco y le hice algunos ajustes.
Al terminar salí con mi hijo al patio de la casa, le pedí que tomara el arco y se preparara para lanzar la flecha, pero antes de que lo hiciera puse mis manos encima de sus manos y juntos estiramos el arco.
En el momento de lanzar la flecha voló mucho más alto y lejos que lo que él había logrado en su propia fuerza. La flecha cruzo el patio de nuestra casa y cayó del otro lado de la calle. Mi hijo estaba sorprendido de la hazaña.
Esto es lo que Dios quiere hacer con cada uno de nosotros. Seremos sorprendidos cuando El ponga sus manos sobre nuestro arco débil.
No importa cuan grande sea nuestro talento o nuestra habilidad, los sueños de Dios se alcanzan con el poder de Dios.
No importa que tan pocos o vastos sean nuestros recursos. Los sueños de Dios se alcanzan con los recursos de Dios.¿Estás confiando en El?

Escrito por: Jesús Adrián Romero

miércoles, 13 de junio de 2012

La opción fundamental

Dentro de los pasos que se deben dar para cualquier elección humana, se llega a un momento crucial, en el cual el ser humano pone en juego su libertad, pero tambien su futuro, a traves de lo que psicologicamente llamamos: La opcion fundamental.

La opción fundamental es la decision que se toma libre y concientemente sobre la orientacion o destino que ha de tener toda tu vida. Cuando la hacemos, comprometemos la esencia misma de nuestro ser persona porque se quiere dar sentido a la existencia segun la manera de interpretarse a si mismo, al mundo, a Dios, a los otros.

Cuando se hace una opcion fundamental se dice de una vez cual sera tu proyecto vital en sus grandes rasgos, puesto que tomas una decision que determina y condiciona todas las restantes decisiones que tomarás en el futuro. Hacer la opcion fundamental es haber encontrado la razon del vivir. Por esta razon debe hacer con inteligencia (tomandose el tiempo para meditarla), con libertad (desde la voluntad personal) y con responsabilidad (con seriedad).

Para pensar: Cada uno de nosotros siente que lo atraen ciertas fuerzas difirentes y aveces opuestas entre sí, hasta el punto que lo dificultan para tomar una opción. En base a esto ¿Cuáles son las tendencias encontradas (opuestas) que mas te dificultan decidirte por una opcion fundamental? ¿Crees que vos ya has hecho opciones fundamentales en tu vida? ¿Cuales?

miércoles, 6 de junio de 2012

El Sueño de Dios...

El Señor Dios gastó toda la eternidad para tener un sueño para cada uno de nosotros. Este fue el origen de nuestra esperanza.

Mirada desde Dios, la esperanza es el deseo que Él tiene de que su sueño se cumpla en nosotros. Realmente Dios está preocupado porque esto se realice. De ninguna manera le da lo mismo que su sueño se cumpla o no. Casi me animaría a decir que la felicidad de Dios depende de que nosotros realicemos el proyecto para el cual nos creo. Al menos se siente profundamente dolorido cuando fracasa, cuando lo defraudamos.

Para nosotros, en cambio, la esperanza es la fe de que el Señor Dios tiene un sueño para mí y para cada uno de nosotros. Mi esperanza no anida en mi mismo, sino en las manos de Dios.
Por eso es indestructible. Sólo nosotros somos capaces de anularla cuando nos apartamos de Dios y ya no nos preocupamos de su proyecto sino por los nuestros, por nuestros sueños personales.

Cuando el Señor Dios sueña, no se queda quieto. De hecho Dios nunca está quieto. Él viene creando desde toda la eternidad. Es su forma de descansar.
Para que se cumpla en nosotros su voluntad, se dedica a preparar todo lo que vamos a necesitar en nuestra vida, a fin de que su esperanza no quede frustrada. Se dedica a enriquecer la geografía donde vamos a nacer, y aquella otra a la que seremos trasplantados.

Nosotros no tenemos ni siquiera una idea de todo el cariño que pone Tata Dios en preparar lo nuestro. El mismo arregla, carpe, limpia y dispone la tierra donde nos tocará sembrar nuestro sí.

Porque es lo único que el Señor no ha querido hacer por sí mismo: decir el sí que nos toca a nosotros. Ese sí que en definitiva es también regalo de Él, pero que desea vernos sembrar a nosotros.

Claro que Dios tiene tiempo. Nosotros vivimos un tiempo limitado que arranca cuando nacemos, y termina visiblemente cuando nos morimos. En cambio Dios se maneja con la historia. El puede prever las cosas desde muchísimo antes, y normalmente se adelante en generaciones a nosotros. Cuando nosotros no entendemos nada, El ya tiene clarito el para qué de lo que está sucediendo. Conoce toda nuestra vida porque la soñó El mismo de antemano. Tenemos que tenerle confianza. Pero aquí está justamente el problema: ¿cómo hacer para tener confianza a Tata Dios cuando todo nos parece incomprensible y absurdo? Porque es realmente duro vivir ciertos momentos de nuestra existencia sin comprender el para qué de los acontecimientos. Se necesita un gran amor a Dios para tener confianza.
Afortunadamente no somos nosotros los primeros en recorrer estos caminos. Otros nos han precedido ya, y nos han dejado las señales. Son duras las exigencias del amor, pero han sido muchos los que han amado, y al final, el Señor Dios no los ha defraudado. Releyendo sus vidas y rastreando sus huellas, también nosotros podremos cumplir el sueño de Dios, que en definitiva se identifica con nuestra propia felicidad.


                                                                  Mamerto Menapace, Prólogo a ¨Las exigencias del amor¨


Hay un dicho que dice ¨Felicidad, empieza con FE¨
Dice Mamerto Menapace ¨ la esperanza es la fe de que el Señor Dios tiene un sueño para mí¨.

Para llegar a la felicidad tengo que conocer el sueño que Dios tiene para mí y para conocerlo tengo que aprender a escucharlo, aprender a hablar con Él. El sueño de Dios para cada uno de nosotros es diferente. Dios me creo de una determinada manera, con mis talentos mis defectos y tiene pensado para mi un camino único, y lo que yo no haga, va a quedar sin hacer, el sí que yo no me anime a darle nadie lo va a poder dar por mí.

¿Cómo cumplir ese proyecto de Dios? ... únicamente confiando en Él, siendo humilde de corazón, estando convencido de que si Él es mi Padre, me soñó, me pensó y sólo por eso existo, nadie más que Él, sabe cómo tengo que vivir para ser feliz.

¨ se necesita un gran amor a Dios para tenerle confianza ¨ y para esto tengo que conocerlo ¨nadie ama lo que no conoce¨

¿Cuantas veces antepongo, priorizo mi comodidad, mi egoísmo, a ese sueño de Dios para mí, que como bien dice M. Menapace ¨se identifica con nuestra felicidad¨? .


Oración:

"Mi corazón no estará quieto hasta que descanse en ti¨ (San Agustín)



Un libro recomendado...

Hola, queridos amigos! Hace tiempo que no estaba por aquí. Ando muy atareada con los cursos de formación, en mi nueva etapa: el noviciado. Pero no por ello, me olvido de ustedes. Los tengo bien presentes en mis oraciones diarias, para que el Seño les de luz en sus búsquedas.
En esta oportunidad quiero recomendarles un libro de Mamerto Menapace "Las exigencias el amor". Está basado en textos bíblicos y es bueno para rezar en momentos de inquietud vocacional.
En la siguiente entrada trascribo el prologó del libro, que se titula "El sueño de Dios". Espero les aporte a sus vidas personales. Bendiciones!!!